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PREMIO NACIONAL DE VIVIENDA;
CATEGORÍA PRODUCCIÓN SOCIAL DE VIVIENDA PARA GRUPO INDÍGENA OTOMÍ. Un premio para la gente El primer lunes de octubre es considerado por las Naciones Unidas el Día Mundial del Hábitat, por lo que en los últimos años el gobierno mexicano convoca y otorga anualmente el Premio Nacional de Vivienda en 10 categorías diferentes. Una de ellas es Producción Social de Vivienda. Categoría difícil de entender en un contexto de productores privados, en donde un derecho humano ha sido convertido en una mercancía. Según datos del Cuarto Informe de Gobierno, la inversión en materia de vivienda con relación al Producto Interno Bruto -PIB-representara el 1.6% con lo que se pretende construir más de 500 mil viviendas; en tanto, según datos de la Cámara de Diputados, corresponde a inversión pública federal solo el 0.02% del PIB, el resto es ahorro social e inversión privada. El recurso público no es para el otorgamiento de crédito, es subsidio a los más pobres. Se viene anunciando el otorgamiento de más de millón y medio de créditos de viviendas como acumulado en la actual administración federal, las viviendas son realizadas por promotores y constructores privados y otorgadas través de los organismos federales de vivienda que sirven para ordenar la demanda cautiva que cotiza a organismos como el INFONAVIT. A pesar de ello, se necesitan ingresos entre 4 y 7 vsmm. ¿Qué opción tiene el 43% de las familias mexicanas cuyos ingresos son inferiores a 3 smm? Los productores sociales de vivienda no tienen afán de lucro, desean conformar un patrimonio al mismo tiempo que buscan una relación con su entorno espacial y social; piensan más allá de la vivienda. Buscan darse una solución organizada acorde con sus propias circunstancias socioeconómicas y culturales. En ello, la participación y reconocimiento de diversos actores es fundamental para la conclusión de un proyecto como el desarrollado en la calle de Guanajuato 125, Colonia Roma. La iniciativa viene de la comunidad indígena Otomí procedente de Santiago Mexquititlán, Municipio de Amealco en el Estado de Querétaro, grupo expulsado de sus propias tierras por falta de condiciones de sobre vivencia, inicialmente vive "sin techo" en las calles de la Zona Rosa, la venta de sus artesanías les representa ingresos menores a 1.3 salarios mínimos. Atreverse a vivir en la Colonia Roma les llegó a significar sentirse excluidos. Por lo que no tener oportunidades les dio el coraje durante los últimos 8 años para luchar por un lugar donde vivir. El proceso organizativo en el que participan y coordinan los otomís, abarca desde la búsqueda de un lugar donde vivir, la gestoría para lograr la desincorporación del predio a beneficio de ellos mismos, la consecución crediticia, la compra del suelo, el diseño participativo de las viviendas a partir de las necesidades específicas, el desarrollo del proyecto ejecutivo, la realización y supervisión de obra y la organización condominal para la cohabitación futura. Su organización y determinación los han llevado a prever su actuación en el tiempo, disponer y conformar sus propios ahorros. Durante este tiempo no faltaron las situaciones difíciles, por ejemplo el incendio y la perdida total de sus viviendas de cartón o la negativa de algunos vecinos para que permanecieran en esta colonia. Durante estos años los otomís han contado con la asistencia técnica de Casa y Ciudad A.C (integrante de Coalición Hábitat México y Coalición Internacional para el Hábitat), en particular de la Arq. María Leticia Salinas Salgado como responsable del proyecto de 47 viviendas de y un espacio comunitario, así como la asesoría, en los ámbitos urbano, habitacional social y jurídico, de la Organización Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata, UPREZ (integrante del Movimiento Urbano Popular). En la suma de actores participantes destacan entre otros, el Instituto de Vivienda del Distrito Federal -INVI-- el cual fungió como enlace para la adquisición del suelo y el otorgamiento crediticio por $10'907,917; la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas -CANADEPI--, quien aporto recursos subsidiarios por $2'176,368, para que el conjunto habitacional contara, entre otros elementos, con un espacio de equipamiento comunitario y; la Secretaria de Desarrollo Social del GDF quien ha coadyuvado para considerar este tipo de población dentro de los programas de vivienda. Mientras el sector privado ofrece un producto de 40m2 en la periferia de la ciudad, con un crédito de 250 mil pesos a gente que gana más de 4 salarios mínimos; en este caso la vivienda diseñada por la comunidad es de 60 m2 en la ciudad central, con un crédito de 160 mil pesos para población de bajos recursos. El otorgamiento de este premio reconoce que esta forma de producir vivienda es viable y es una opción para los grupos organizados de bajos recursos en donde pueden participar diversos actores públicos, civiles y sociales. Es una opción para participar corresponsablemente en el acceso a un derecho humano, el derecho a la vivienda. Por ello pensamos que es importante reconocer en la legislación habitacional a los productores sociales de vivienda así como generar condiciones operativas que posibiliten a más gente ser productora social de vivienda. Coordinación Indígena Otomí A.C. Grupo Otomí Guanajuato A.C. Coalición Hábitat México: Casa y Ciudad A.C. Centro de la Vivienda y Estudios Urbanos, Canvi A.C. Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento A.C., COPEVI Fomento Solidario a la Vivienda A.C. FOSOVI. Oficina Latinoamericana de la Coalición Internacional para el Hábitat Movimiento Urbano Popular: Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata, UPREZ |
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